La mayoría de personas en relaciones tóxicas “escoge” a sus parejas de manera inconsciente, ya sea por necesidad de “comprensión”, “atención excesiva” o porque se sienten bien siendo “salvadoras” del otro.
“Piensan que los podrán cambiar con amor, pero eso no es real. Si la pareja necesita ayuda, tú no se la darás,necesitará ayuda profesional, de un especialista”, indicó.
Atento a estas señales
La primera característica de una relación tóxica es la dependencia emocional, no hacer nada sin consultarle al otro, sin tener su aprobación. Se pierde la capacidad de tomar decisiones.
“Es una relación simbiótica, donde no puedo respirar si él o ella no lo hace. En una relación sana ambas personas tienen capacidad de crecer, de ser independientes, no necesitan la validación del otro para sentirse completos.”
La falta de privacidad es la segunda característica, manifestó la experta del equipo técnico de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud: en esas parejas es común que se invada la privacidad del otro, se pida la clave del teléfono celular, del Facebook y las demás redes sociales. Se controlan las amistades, las visitas a la familia de origen, se controla todo.
Advirtió que la tercera señal en una relación tóxica es cuando surgen siempre los chantajes. Él o ella amenazan con irse, con terminar la relación, con el objetivo de lograr que el otro se someta.
La cuarta característica es dar demasiado a la pareja para que esté bien o no se moleste, se irrite o se ponga triste.
“Una pareja es una relación de pares, donde no es obligación dar demasiado y dejar de ser genuino. En consulta veo a muchas mujeres que indican este aspecto, que dicen ya no ser las de antes por satisfacer a la pareja”, refirió.
Aislados del mundo
La quinta característica de una relación tóxica es aislarse del mundo que se tenía antes de entrar a la relación.
“Se pierde el contacto con la familia, con los amigos. Entonces, cuando necesita ayuda no hay nadie más que la pareja. Es muy importante no perder los vínculos que se tenían.”